jueves, 6 de octubre de 2011

Esto se llama ganarse el odio de la gente del subte.

Hoy estábamos, como alumnas muy cumplidoras, yendo al campo en subte (temprano (?)), cuando a Kiki se le ocurrió decirle a Caro si quería sentarse en el piso del subte cuando aún estaba un poco vacío en comparación a lo que suele llenarse a esas horas de la mañana. Entonces, Caro no tardó en aceptar su petición y, de este modo, se dispusieron a sentar en el piso mientras yo (parada) me tapaba la cara con el diario para hacer que no las conocía, aunque era obvio que otra pendejita más como ellas (yo) iba a ser amiga de las sujetas(?) que estaban tiradas sentadas en el piso. No llegaron a pasar 2 estaciones que el subte comenzó a llenarse y llenarse (por lo que Kiki ya se había levantado del piso) y, ante esto, un sujeto no identificado se paró al lado de Caro y le dijo que se levantase porque ocupaba mucho espacio, lo cual no fue aceptado con mucha gratitud por parte de la Petirrubia, que se levantó con un "¡Yo no me quería levantar! ¡Yo me quiero sentar! ¡¿Por qué puede haber gente sentada y yo no?!" (y varias otras quejas similares). Seguimos viajando y, al llegar a Plaza miserere, no pudimos evitar quedar super extra estrujadas por la cantidad de gente que subió, cosa que hizo que pasáramos de una punta del subte, hacia la mitad de este (O.o). Esto me frustró. ¡Estaba por leer lo de Cinthiaa!! ¡Todos la tienen inside! Tuve que esperar a que saliéramos del subte para leerlo ¬¬ Lo peor de todo fue que empecé a gritar "¡Yo quería leer lo de Cinthia!" y no sé qué otras cosas más que hicieron que la gente nos siguiera mirando mal... No podíamos dejar de hacer nuestras pelotudeces, cuando una mina que estaba hablando por teléfono dice "sí, es que las copas temblaban y la mesa también" y no podía faltar el grito de Caro diciendo "¡Pero estás loca!" (ya se había puesto mal por el subte). La gente nos siguió mirando mal... Ya estábamos llegando, ya esperando que no hiciéramos/dijéramos alguna pelotudez más, cuando Caro empezó a agarrar sus cosas, por lo cual, tuvo que darme su diario (que estaba bastante roto, al igual que el mío). Yo lo agarré, pero sin cuidado, entonces, empezaron a caerse todas las hojas justo cuando la gente se empezaba a bajar, con lo cual se veía que a mí se me caían y, en una de esas, una señora me toca el hombro y me dice "se te cayó" y yo le digo "si, si, ahora lo levanto" y nos empezamos a recagar de risa adelante de la señora (pobre señora, no tenía la culpa). Finalmente terminamos con la mitad del diario hecho un bollo cada una, con TODA la gente mirándonos y saliendo del subte corriendo con caras de vergüenza xD


LA GENTE NOS AMA...

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