Sinceramente me puso mal el hecho de que me recordaran el tema, pensé que no pasaría, pero sí. Me hizo sentir muy forra al pensar que si la situación fuera al revéz me sentiría muy mal, creo que nunca me habia sentido tan así. Me tocó fuerte. El martes a la noche me deprimí, llegué a estar 2hs escuchando música depresiva sin parar: los pensamientos me invadían. Llegué a pensar cualquier cosa y, a la vez, mi depresión de ese momento se juntaba con otras cosas que me ponían mal y entonces era peor, no paraba de pensar y pensar en cosas. Llegué al extremo de pensar en que todo esto me iba a deprimir por tanto tiempo que me iba a quedar libre y que nunca más iba a volver a ver a todos mis amigos, a absolutamente nadie. Me sentí muchísimo peor, ya tenía ganas de tirarme por el balcón, pero, de repente, mi celular sonó mientras escuchaba mi canción favorita (EJEM). Primero, cuando vi sonar el teléfono, me puse feliz al saber que era Caro y que ella me podría ayudar a superar mi depresión temprana de ese momento, pero, no. Era Javo en el teléfono, el cual me sorprendió con una pregunta que, después me enteré, grabó (¬¬). Me cortó y me quedé pensando en eso, ¿Para qué sería la pregunta? Tenía que averiguarlo. Entonces, siendo aproximadamente la 1:30am, me dispuse a llamar a la casa de Caro para hacerle algunas preguntas a Javo sobre lo que acababa de pasar, pero no conseguí demasiado. Le pedí que me pase con Caro, hablé un poco con ella y después le pedí que me pase con Kiki. Hablé con ella para que me levantase el ánimo con alguna boludez (como cuando una vez empezó a lavar sus cordones a mano a las 2 de la mañana). Por suerte, logró levantarme un poco el ánimo como para ya no tener ganas de tirarme por el balcón, pero seguía un poco mal. Decidí irme a dormir con el poco ánimo que tenía (ni siquiera usé la computadora esa noche por la depresión) y me dormí al instante porque hacía días que no dormía bien. Ayer me desperté con un gran ánimo y sin acordarme de lo que me había pasado a la noche, pero, al momento de elegir mi vestimenta, descubrí que mi dedo solo señalaba ropa negra y apagada. Ni un solo fucsia se me pasaba por la cabeza. Finalmente, terminé poniéndome una pollera, unas medias negras, unos borcegos negros, una remera negra, un saquito gris y un tapado gris. Sí, muy apagada estaba, bah, estoy. Sinceramente me sorprendí cuando me dí cuenta de esto, de lo oscura que estaba, de que nunca me había sentido así, que siempre era muy alegre, que usaba colores alegres en mi ropa.
En fin, voy a tratar de olvidarme del tema, o por lo menos no deprimirme por esto. Quizás, lo que tenga que hacer es sólo olvidarme de esa persona por la que alguna vez me morí de amor...
Y en un mar de dudas sigo navegandoBusco las señales de tu corazónPara llegar a las luces escondidas que tiene tu amor
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